miércoles, 18 de diciembre de 2013

EL ESPÍRITU DE ISLANDIA

Islandia representa una excelente ocasión para perderse, para abandonar el mundo "real" en el que te desenvuelves, para dejar atrás las ocupaciones de lo cotidiano irrumpiendo en los horizontes de lo desconocido, de lo ajeno, de lo que se puede ver pero no tocar, de la primitiva esencia de los elementos, del insondable origen de la materia que nos rodea. 

Un arisco territorio cuyos jóvenes parajes aún permanecen indemnes en su mayor parte. Íntegros e incorruptos. Un vasto panorama que rebosa furia y vitalidad, energía inconmensurable sin límite definido.   Estimulante es su pureza cuando en sus rincones, todavía intactos, puede saborearse la insubordinación del propio ser, profundamente inmerso en un espectáculo salvaje. Un veraz ejemplo del asombroso planeta en el que habitamos, nuestro hogar fundamental. De su justo y legítimo plan de funcionamiento; independiente, ecuánime y dinámicamente preciso,…sin las trabas ni objeciones impuestas por lo humano. Un espacio indisciplinado, carente de toda lógica fundada, indescriptible a través de la palabra pero comprensible a través de las sensaciones; mudas, íntimas, inmortales...

Si, Islandia está ahí, como otras muchas de las maravillas que tienen cabida en nuestro pequeño mundo. Un país para reencontrase con uno mismo, para el disfrute de lo que entendemos por naturaleza; sincera, confortable, exclusivamente perfecta. Un lugar especial donde cumplimos las expectativas y damos rienda suelta a lo soñado. Sus escenarios idílicos así nos lo demuestran una y otra vez: cada cascada, cada río, cada montaña, cada volcán, cada desierto, cada playa,…cada fenómeno natural resulta ser más impactante que su respectivo precedente, insuperables accidentes de la naturaleza superviviente. Hay que verlo para sentirlo y sentirlo para verlo. Un acertado e inolvidable viaje en compañía de los seres que más quiero, ¿se puede pedir más?. Atentos, os iré contando.

En este post presento algunas imágenes tomadas en el territorio conocido como Anillo Dorado de Islandia, localizado en el sector suroccidental de la isla y que  a su vez queda configurado por los siguientes monumentos naturales.

-Parque Nacional de Þingvellir.
-Cascada de Gullfoss.
-Surgencias hidrotermales de Geysir.


Cuando desde un pequeño alto divisamos el territorio virgen del Parque Nacional de Thingvellir, la imagen resultó conmovedora. Tundra genuina surcada por numerosas ciénagas, sinuosos ríos y pequeños lagos naturales. Extensa planicie amarilleada por los efectos de las primeras heladas otoñales. En sus flancos observamos pequeños bosquetes de abedules enanos Betula alba, empequeñecidos por los terribles efectos del gélido clima del norte. En este caso las agrupaciones de Piceas tienen valor ornamental, así se observan en buena parte de la isla, junto a edificaciones de todo tipo. 


Las áreas lacustres del espacio protegido resultan ser un importante lugar para la cría de diversas aves acuáticas entre las que destacan varias anátidas y limícolos. Durante el crudo invierno permanecen ausentes, invernando en nuestras latitudes más sureñas y templadas. En el bosque de abedul abundaba el pardillo sicerín Carduelis flammea junto al lúgano Carduelis spinus, ambos estaban haciendo buen acopio de la diminuta semilla de este árbol caducifolio.

La cascada de Öxararfoss (cascada del hacha, según interpretaciones) es uno de los monumentos que se visitan en el parque. Un bonito salto de agua de unos 20 m de altura cuyas aguas se canalizan a través de un escarpado cañón, el cual marca la dirección de una de las fallas más importantes y fracturadas del país. El denominado cañón de los peniques o Peningagjá, ya que su fondo está repleto de monedas que persiguen alcanzar los más ansiados deseos del visitante.

Las aguas limpias y oxigenadas del río Öxará favorecen el desarrollo de peces descomunales. En la foto un vistoso cardumen de salvelinos Salvelinus alpinus se agolpa junto a una bajante de agua. La trucha ártica es el único pez de agua dulce que sobrevive en estas latitudes tan septentrionales. 

El colosal valle fue protegido en el año 1928 y designado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2004. El origen del vocablo procede del islandés “Þing”: asamblea y “vellir”: explanada. El símbolo nórdico Þ, semejante a una P en castellano, se pronuncia como una Z.  A nivel histórico este espacio tiene una gran trascendencia para el pueblo islandés. En el año 930 en estas tierras se fundó el AlÞingi, conocida por ser una de las instituciones parlamentarias más antiguas del mundo.



La cascada de Gullfoss (cascada dorada) se considera una las mayores atracciones turísticas del país. El portentoso salto de agua embravece las corrientes del río Hvítá escalonándose en tres niveles de altura de 11, 21 y 32 m respectivamente. Tras el último precipicio, el agua queda encauzada a través de un angosto cañón a lo largo de 2,5 km de longitud fluvial. En un principio esta cascada pertenecía a manos privadas. Después de un fallido intento de proyecto hidroeléctrico, fue vendida al estado islandés para su posterior protección. 


En el área hidrotermal de Haukaladur podemos observar claros indicios de la presente actividad volcánica que sufre la isla. En este enclave se encontraba el Gran Geysir, una de las fumarolas de aguas termales más impresionantes conocidas en el planeta. Durante sus pequeñas erupciones la columna de humeante agua solía alcanzar los 80 m de altura, con alguna cota anecdótica que llegó a rebasar los 120 m, tras un breve periodo de actividad tectónica en el año 2000. En la actualidad su actividad a cesado, pero no la de su vecino Strokkur, otro géiser que arroja agua cada 5 minutos y que puede llegar a los 20 m de altura.

Géiser de Strokkur después de la erupción.



miércoles, 27 de noviembre de 2013

EXPOSICIÓN MICOLÓGICA DE EZCARAY

A nivel nacional, Ezcaray es un municipio pionero a la hora de organizar Exposiciones Micológicas; un difundido acto que está cobrado cierta importancia dentro del panorama turístico-rural de nuestro país. 

Carmelo Úbeda es el entendido micólogo encargado de coordinar tan importante evento. Su gran experiencia y cuidadoso detalle, han contribuido a que la exposición haya alcanzado el alto grado de reconocimiento que recibe actualmente.

Todos los años la media de ejemplares clasificados ronda las 300 setas, aunque otras muchas más se quedan en el tintero. Bien por dudas o bien por que su estado morfocromático no es el adecuado.

 Amanita muscaria en primer plano.

Sección dedicada al género Tricholoma.

La recolecta, clasificación y montaje de la muestra corre a cargo de la Asociación de Amigos de Ezcaray, capitaneada por Hilario Negueruela. A la colaboración se suman algunas instituciones públicas, el personal de la guardería forestal y en particular el de los servicios de extinción de incendios forestales (retenes), que se encarga de recoger las muestras de vegetación que se emplean para decorar el pueblo, transformando algunas de sus calles en un verdadero hábitat micológico.

 
Recogiendo especímenes en el pinar arenoso de Cornudilla (Burgos). 

Esta peligrosa seta es muy frecuente en lugar antes citado. Creo que no hace falta presentación, ¿o sí?. Amanita phalloides; color amarillo verde-aceituna, anillo y volva membranosa blanca. En el valle del Oja, esta especie es poco abundante en general. 

La clasificación de especies se lleva a cabo en el edificio del Fuerte.

 

 
 Las calles de Ezcaray se decoran con setas y plantas típicas de la zona. Estos logrados Coprinus comatus son obra de Carmelo Úbeda. Están elaborados con poliestireno y papel maché.

  
Las colmenillas Morchella sculenta también aparecen en las riberas y prados del valle del Oja, pero de forma muy localizada. Solo se dan algunos años especiales, en primavera. Este pequeño grupo crecía en un resguardado rincón de la calle Sagastía. 

  
El número de personas que colaborán en la recogida de setas cada año es más numeroso. Grupo de voluntarios en el valle de Altuzarra, guidos por SILVESTRES. 

La multitudinaria colaboración de todos los socios y demás voluntarios es digna de auténtico elogio, todos ponen su granito de arena de forma incondicional. La desinteresada disposición de todo el personal, cargado de enorme entusiasmo, se ve reflejada en el óptimo resultado final que alcanza la insuperable muestra micológica. Este año han cumplido nada más y nada menos que su XXII aniversario. Desde que en un primer momento se llegaron a presentar unas escasas decenas de especies, ahora, gracias a la colaboración de insignes profesionales de la micología ibérica, lo normal es que se clasifique una media superior a los 300 ejemplares. 

Adela pone especial cuidado para que los ejemplares se muestren de la mejor manera posible.


La sección dedicada a las Amanitas recibe siempre una gran atención.

La carne de Clavariadelphus truncatus tiene un peculiar sabor dulce. Esta especie se encontró en el Alto Najerilla, en la vertiente sur de la Sierra de la Demanda. Actualmente no reside en los pinares del valle del Oja. 

Un pintoresco acontecimiento divulgativo, dotado de alto rigor científico y didáctico, cuya anual celebración atrae a un creciente número de visitantes que con gran expectación acude a conocer los encantos naturales que ofrece Ezcaray y su insigne naturaleza.

 Sorteo de dos equipos para la recolecta de setas. Cesta, navaja y cachaba. Lo mejor de todo es que las cestas vienen con sorpresa; un estupendo lote de boletus.

  
Este año se rindió homenaje al ilustre micólogo Ramón Mendaza, por su inestimable colaboración durante muchos años. La exposición micológica de Ezcaray no habría conseguido la fama que tienen hoy sin la valiosa aportación de Ramón y de su iseparable compañero Jose Manuel Ruiz, trístemente fallecido. Les encantaba venir a coger setas a los montes del Oja. 


Esto es un original time lapse de la Exposición Micológica, creado y cedido por Lorenzo Arnaiz, vecino de Ezcaray. Recoge en unos ocho minutos las seis horas y media que duró la exposición, a partir de 12800 fotogramas. En el video queda perfectamente reflejada la medida colaboración de todos los miembros voluntarios que organizan el acto. Aunque en realidad, detrás de todo esto hay muchísimas horas más de trabajo y cuidada dedicación.


domingo, 24 de noviembre de 2013

JORNADAS MICOLÓGICAS EN EZCARAY


Este otoño, Silvestres ha organizado una fenomenal Jornada Micológica en colaboración con los Apartamentos Turísticos del Real Valle de Ezcaray. A pesar de que las expectativas en un principio no eran nada buenas, principalmente por la falta de precipitación, la organización supo llevar al grupo al lugar idóneo. Un perfecto enclave localizado en el desconocido valle de Altuzarra. Allí se encontraron un buen número de especies interesantes; comestibles, sin valor, tóxicas, mortales,…Se visitaron principalmente dos tipos de hábitat ligados a la presencia de árboles: un bosque mixto con predominio de avellanos, fresnos y hayas, y otro bosque repoblado con pino silvestre. Tras la recolecta, un ligero aperitivo sazonado, cómo no podía ser, con setas y otros productos riojanos de alta calidad.






















Por la tarde, en las instalaciones de los Apartamentos Turísticos se expuso todo el material recolectado y se impartió un breve taller de iniciación a la micología. Identificación de especies, ecología, grados de comestibilidad, caracteres organolépticos, toxidad, posibles confusiones,…fueron los principales temas a tratar. Una bonita experiencia didactica que sin duda alguna repetiremos con sumo gusto.

Recogida de ejemplares bajo un bosque mixto de avellanos, fresnos y pinos.

Es curioso como los más jóvenes ponen especial énfasis en recoger todo lo que se encuentran por el campo.

El níscalo o rovellón Lactarius deliciosus, aparece en los lindes y claros de los bosques de pinos repoblados.

La Omphalia cyathiformis vive frecuentemente en los bordes herbosos de senderos y caminos. Marca la llega del frío otoñal. Por su peculiar forma y color, suele confundirse con la trompeta de los muertos, pero ésta no posee láminas bajo el sombrero.

Esto es Altuzarra y su maravilloso entorno natural.


Aquí tenéis una confunsa Amanita muscaria. La lluvia suele arrastrar las pequeñas verrugas blancas que cubren la superficie del sombrero.

 Resultados de la recolecta.

Níscalos (Lactarius deliciosus), hongos (Boletus edulis) y pardillas (Clitocybe nebularis).


Almorzano junto al río del Ortigal. 

Taller de identificación en la sala de los Apartamentos Turísticos del Real Valle de Ezcaray.

Spathularia flavida es una especie muy interesante por su grado de rareza. Crece en bosques de coníferas hiperhúmedos, formando corros de brujas sobre el tapiz de musgo. Es una de las joyas micológicas del valle del Oja.Tiene forma de espátula amarilla, como bien indica su nombre científico. 

Qué tendrá para ser el más deseado, el más perseguido, el más degustado,...

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